Ojalá ser un gato feo
Para dormir sin culpa,
Para huir sin mirar,
Para ronronear con la boca llena de polvo.
Un gato retorcido,
Horrible y repulsivo
Que ni el Sol quisiese tocar,
Que la sombra se curve para no seguirle
Que sus bigotes estén chuecos
por dormir en rincones húmedos.
Uno amargado y peludo
Para que, cuando alguien lo acaricie,
No espere nada más de esa mano
y morderla.